0175 - Perdigões 2009_11
Posted by: valera in Untagged on
Ago 21, 2009
Fin campaña excavaciones 2009. Universidad de Málaga
Después de tres semanas de intenso trabajo desarrolladas entre julio y agosto, el equipo de arqueólogos de la Universidad de Málaga dirigido por el prof. José E. Márquez Romero ha concluido su primera campaña de excavaciones en el Complexo Arqueológico dos Perdigões (Renguengos de Monsaraz).
Los objetivos de dicho proyecto, acordados en su momento por el equipo de la UMA y Antonio Valera coordinador del Programa Global de Investigação Arqueológica dos Perdigões (INARP), como bien es sabido, tienen como área principal de análisis la llamada Puerta NE. Esta primera campaña de excavaciones, en concreto, pretendía continuar las actuaciones desempeñadas por un equipo de ERA Arqueologia, (dirigido por Miguel Lago), en 1997, en el foso más externo del recinto, según se desprendía de las fotografías aéreas entonces conocidas.
Aspecto del lugar al inicio de los trabajos (27/7/09)
Los objetivos no han sido exclusivamente científicos, sino también metodológicos, logísticos, de organización de trabajo, etc. Casi todos ellos se han cumplido. Así, por ejemplo, se han experimentado formas de colaboración entre grupos diferentes trabajando a la vez en el mismo yacimiento (el equipo de ERA, dirigido por António Valera, se encontraba al mismo tiempo excavando en el área central). Se ha iniciado la formación de un equipo de doctores, licenciados y estudiantes de Arqueología de la UMA autónomo y bien compenetrado, lo que, creemos, augura un futuro ilusionante para las próximas campañas. Se han sentado las bases para una logística eficaz, en todo lo referente al alojamiento, manutención y transporte del equipo humano y material.
Vista general de los trabajos desarrollados en el foso
En lo meramente científico, los resultados no son completos, pero sí muy positivos. En el debe queda no haber podido llegar al fondo del foso en cuestión, por falta de tiempo. Estamos seguros de que en la próxima campaña esta tarea se llevará a su correspondiente término. Por lo demás, todo son buenas noticias. Hemos realizado la necesaria limpieza y acondicionamiento de un sondeo arqueológico no finalizado hace doce años, lo que, si bien nos ha costado una parte importante del tiempo disponible, nos ha dejado un corte en perfectas condiciones para trabajar en él. El geólogo Francisco Torres ha visitado el lugar por primera vez, recabando información para la elaboración de un informe preliminar, que esperamos leer pronto, sobre la configuración geomorfológica del sitio y su entorno, así como sobre la formación de los depósitos arqueológicos que colmatan el foso en proceso de excavación, y los elementos líticos hallados en su interior.
Finalmente, durante los trabajos en el antiguo corte de 1997, se decidió (de acuerdo con propio Miguel Lago), ampliar el mismo varios metros hacia el oeste, no con la intención de profundizar hasta la misma cota que el sondeo ya abierto, sino con la idea de que, simplemente retirando la capa superficial revuelta y limpiando, podríamos observar en planta el final físico del foso a su llegada a la puerta NE. Así se hizo, y los resultados cumplieron las expectativas, al localizar, en la esquina NO del corte, el nivel geológico que debía de formar el vano de entrada al recinto.
Vista general del corte estratigráfico al finalizar los trabajos (14/8/09). Se puede observar (en primer plano) en la planta de la ampliación de 2009, el trazado del foso exterior (color oscuro sobre el geológico más claro con un recorrido SE-NW; las marcas más oscuras SW-NE son huellas del arado). Por otro lado, en profundidad, se aprecia en la planta del sondeo iniciado en 1997, la UE 122 (última alcanzada en 2009) que destaca sobremanera entre las paredes del foso.
En cuanto a la excavación propiamente dicha, se ha continuado en el punto exacto en el que quedó en 1997, documentándose nuevas unidades estratigráficas e interesantes relaciones entre ellas. En la intervención de hace doce años, en planta quedaron dos unidades, la 28 y la 74, renombradas por nosotros, para evitar confusiones, como 118 y 116, respectivamente. La 116 es una acumulación de grandes y medianas piedras caídas, o arrojadas, al interior de la zanja, con una inclinación que indica su procedencia desde el lado exterior de la estructura. En ella abunda la cerámica, sobresaliendo la sorprendentemente alta proporción de bordes, casi todos engrosados, respecto a los amorfos. La 118, por su parte, parece constituirse en la matriz sobre la que la 116 se depositó. Aquélla, la 118, se generaliza en la planta una vez retiradas las piedras, mostrando entonces mucha menos cerámica que el nivel de los bloques de piedra, pero, en cambio, muchos más vestigios osteológicos de fauna. Es entonces cuando se detectan numerosas mandíbulas, aparentemente de suidos, cortadas longitudinalmente, así como dos cuernos y algunos huesos largos de lo que podría ser uno o varios bóvidos. El análisis faunístico de este conjunto promete ser interesante. Desmontada la UE 118, y parcialmente bajo un episodio de erosión y deposición por corriente de agua (UE 123, pegada a la esquina NE del sondeo), fue localizada una nueva unidad, la 122, en principio, extendida por toda la planta, sirviendo, por tanto, como apoyo inferior de la 118. Esta, la 122, ha quedado por excavar, pero ya se intuye en ella un componente faunístico también alto.
Detalle de las cornamentas de bóvidos aparecidas en la UE 118
Como puede verse, los resultados científicos son, a la espera del trabajo de laboratorio, suficientes para justificar la intervención. Sin embargo, en líneas generales, esta primera campaña debe entenderse como un primer paso, como una inevitable fase de adaptación y toma de contacto con un yacimiento arqueológico muy extenso y complejo, con unas condiciones logísticas y organizativas mediatizadas por la distancia, y como una etapa de formación de un equipo humano con perspectivas de consolidación. En este sentido, debemos considerar la primera campaña de excavaciones de la UMA en Perdigões, todo un éxito.
No queremos finalizar sin agradecer al equipo de ERA, de nuevo, su invitación a participar en el INARP, así como su completa colaboración en la resolución de todos y cada uno de los problemas científicos y organizativos con los que nos hemos encontrado. Asimismo, nos gustaría agradecer la visita de amigos y colegas durante los trabajos, como Juan Fernández (UMA) y familia, Miguel Lago, Cláudia Costa, Rui Velho, Antonio Cunha o Rui Mataloto, entre otros.
Por último, no podemos olvidar las atenciones recibidas por el equipo de la UMA por los habitantes de la región, especialmente en las localidades de Telheiro, Outeiro y Reguengos de Monsaraz.
Obrigado Amigos


